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Consultoría, coaching, formación… ¿Qué necesita mi empresa?

May 1, 2018 8:00:00 AM / by Carlos Sánchez

"Así como el agua toma la forma del recipiente que la contiene, un hombre sabio debe adaptarse a las circunstancias" - Confucio

Como profesionales, los retos que se nos presentan y la forma en la que los enfrentamos definen el alcance de nuestro éxito. Y aunque se adquiera experiencia durante la travesía y disfrutemos las mieles del habernos enfrentado ya a considerables pruebas, no todas las etapas del camino necesitan las mismas soluciones y enfoque.

 

Nuevo llamado a la acción

 

El actual entorno profesional, con la complejidad y velocidad a la que cambia, sumado a la activa competencia existente, aporta un delicioso mercado para los clientes, que pueden disfrutar de productos ricos y variados, pero presenta grandes retos a los líderes. Las personas al timón, pese a la preparación, experiencia y recorrido que hasta ahora nos han llevado a donde estamos, no disponemos de las herramientas adecuadas para continuar en la progresión hacia el éxito de nuestra actual recorrido.

En este entorno cambiante, nos enfrentamos a la necesidad de reducir la incertidumbre y aumentar la flexibilidad de negocio mientras estamos alertas para detectar nuevas tendencias y peligros.

Por otro lado, un crecimiento elevado de miembros en las organizaciones es inevitable y derivado directo de esta situación. Otras ocasiones, simplemente señal clara del avance y el progreso. Pero de cualquier modo, es un factor más que añade complejidad al asunto. ¿Por qué?:

  • Primero, queremos incorporar a los mejores profesionales y mantenerlos competitivos.
  • Segundo, debemos atender a la escalabilidad de la experiencia de las nuevas incorporaciones para no encontrarnos en un entorno con una mayoría de profesionales con poca experiencia.
  • Tercero, todo movimiento de inversión en crecimiento conlleva impacto en la calidad del producto.
  • Y cuarto y último, los nuevos equipos poco maduros descubren necesidades tales como falta de autonomía, pobre comunicación, falta de proactividad y responsabilidad, y otras problemáticas que devuelven retrabajo y tiempo perdido. Y tiempo es precisamente lo que no sobra.
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En este universo de problemáticas, conseguir crear un buen producto, respondiendo a las necesidades de negocio a tiempo y con la calidad deseada, emprendiendo nuevos proyectos a tiempo y bajo presupuesto y evolucionar el modelo de la organización para no quedarnos obsoletos, es la indudable meta que marcará la diferencia.

-“Bien, muchas gracias Carlos, ya nos has puesto por escrito los problemas que ya sabíamos que teníamos. Pero la cuestión es, ¿qué podemos hacer para solucionarlos?”-

Pues, yendo al grano, las acciones a realizar pasan por involucrar a toda la organización en mejorar el modo en el que trabajan juntos. Como resultado, se aumenta la motivación, se reduce el retrabajo, el tiempo malgastado y se mejora la comunicación entre los equipos. Dichas acciones también pasan por facilitar el despliegue de metodologías que mejoren el time-to-market de los productos y por proveer una mejor visibilidad de cómo la organización está trabajando el desarrollo del producto.

Lo que intentaremos aportar con este texto es claridad a las opciones que existen a la hora de enfrentarnos a solucionar todas estas situaciones de una manera concreta y directa.

¿Qué opciones existen?

Para facilitar una visión algo más completa y útil en nuestra toma de decisión, hemos preparado una comparativa que esperamos arroje algo de claridad al respecto.

Las opciones que hemos escogido intentan abarcar los variados acercamientos que podemos llevar a cabo al abordar nuestra transformación organizacional, comparando entre ellas los aspectos que consideramos realmente claves, como son:

  • Nuestra necesidad de implicación
  • Inversión a realizar
  • Tiempo que nos llevará arrancar la iniciativa
  • Duración de la iniciativa
  • Adaptabilidad a nuestro contexto particular
  • Versatilidad que ofrece
  • Cantidad de oferta o aceptación que tiene en el mercado
  • Una estimación sobre su posible éxito.

Éstas opciones engloban el encargarnos nosotros mismos, promocionar o asignar a alguien interno de nuestra propia organización, contratar algún tipo de formación, incorporar los servicios de un coach experimentado a nuestra plantilla, y finalmente, contratar los servicios de una consultoría organizacional.

Dicho ésto, vamos a verlas con más detalle.

Hacerlo nosotros mismos

“A menudo las personas dicen que aún no se han encontrado a sí mismas. Pero el sí mismo no es algo que uno encuentra, sino algo que uno crea” – Thomas Szasz

Encargarnos personalmente de todas las áreas necesarias para mejorar nuestra adaptabilidad de negocio quizá resulte la decisión más directa y lógica en primera instancia. Como líderes, disponemos de la autoridad, por lo que todas las intervenciones gozarán de dicha ventaja. Por otro lado, a tener en cuenta que quizá no disponemos del tiempo o de las habilidades necesarias.

Nivel de implicación propia

Total, de hecho se trata precisamente de que nos responsabilicemos en llevarlo todo a cabo.

Inversión

Muy baja en primera instancia, dependiente posteriormente de la capacidad individual de obtener resultados y/o formación necesaria. Lo más caro es el tiempo de dedicación (dejando aparcadas otras tareas).

Tiempo de arranque

De las opciones más rápidas y directas, ya que depende únicamente de nosotros mismos.

Duración de la iniciativa

Muy elevada. Varía según disponibilidad y dedicación propia, pero no disponer de alguien dedicado específicamente a ello penaliza mucho este aspecto.

Flexibilidad y adaptación a nuestro contexto

Alta capacidad de contextualizar las iniciativas, ya que nadie mejor que nosotros mismos conoce nuestra propia casa. No la consideramos más elevada debido a que al no ser nuestro rol principal puede chocar con nuestra capacidad de dedicación.

Versatilidad

Baja. Pese a la alta capacidad de decisión que aportamos, la combinación con el rol principal y la falta de habilidades específicas proporcionan poca capacidad de acción.

Oferta/Aceptación en el mercado

Existen pocos casos en los que una figura de líder asuma el nivel de implicación que requiere una transformación organizacional, salvo por necesidad extrema.

Estimación de posibilidades de éxito

La exigencia de las tareas vinculadas a las posiciones de líderes conllevan una exigencia que augura poca capacidad de gran impacto en otros ámbitos, cuestión que es un serio riesgo a ponderar.

Promocionar o empoderar a alguien internamente para ese rol

“Mi felicidad consiste en que sé apreciar lo que tengo y no deseo con exceso lo que no tengo” -Leon Tolstoi

Empoderar a alguien interno de la organización para que se encargue de las áreas necesarias para mejorar nuestra adaptabilidad de negocio es una de las opciones más económicas. Apostar por alguien conocido en quien ya confiamos, un buen profesional que incorpore o vire hacia estas nuevas obligaciones y aporte comodidad y tranquilidad al principio de este proceso. Por otro lado, su falta de experiencia, la percepción de la organización hacia esta persona (antes en un rol distinto al actual) y la falta de entendimiento por nuestra parte de que pese a todo, necesitaremos estar involucrados personalmente en la iniciativa, pueden ser obstáculos a superar.

Nivel de implicación propia

Parcial, la participación de alguien con poder de decisión es clave es este tipo de iniciativas, por lo que eventualmente seremos necesarios.

Inversión

Muy baja en primera instancia, salvo la relacionada con el cambio de perfil profesional del individuo. Dependiente posteriormente de la capacidad de dicha persona de obtener resultados y formación necesaria para ello.

Tiempo de arranque

Rápido para empezar, ya que evitamos todo el tiempo de búsqueda de soluciones externas.

Duración de la iniciativa

Elevada. El tiempo de la iniciativa concreta en sí, además de todo el tiempo necesario para la transferencia de la persona a su nuevo rol.

Flexibilidad y adaptación a nuestro contexto

Alta capacidad para realizar las iniciativas que queramos y necesitemos en nuestros tiempos y realidades específicas, ya que la persona dedicada tendrá los conocimientos

Versatilidad

En un equilibrio medio, ya que por un lado podremos crear el marco que necesitemos dentro del que nuestro profesional interno actuará, pero por otro estaremos limitados a sus capacidades poco expertas.

Oferta/Aceptación en el mercado

Hay muchos casos en los que alguien de la propia organización es promocionado para tales menesteres. Normalmente es una decisión vinculada a la capacidad de inversión.

Estimación de posibilidades de éxito

Muy dependiente del individuo concreto y el soporte organizacional que reciba, pero el impacto de la falta de experiencia es poco evitable.

 

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Contratar una formación

“Lo poco que he aprendido carece de valor, comparado con lo que ignoro y no desespero en aprender” -Descartes

Contratar una formación concreta para adquirir o ampliar nuestros conocimientos sobre un área determinada que nos ayude a mejorar nuestra adaptabilidad de negocio es una acción concreta, no muy costosa y puntual, que nos proporcionará las habilidades necesarias para enfrentarnos a marcos y retos nuevos. A tener en cuenta que suele ser un añadido a cualquiera de las otras dos opciones comentadas anteriormente cuando se comparan todas a nivel global, de las cuales reforzará claramente su posibilidad de éxito. A remarcar que una formación proporcionará las habilidades, pero requerirá de cierto esfuerzo el ponerlas en práctica.

Nivel de implicación propia

Nula, a no ser que seamos nosotros los que recibimos la formación. En ese caso, conlleva el tiempo específico de ésta más el de asimilación posterior del conocimiento.

Inversión

En comparación a adquirir personal con el conocimiento y la experiencia, es más asequible invertir en formación, pero habrá que considerar el tiempo de retorno de dicha inversión. También dependerá de la variedad de formaciones necesarias.

Tiempo de arranque

El grueso del tiempo consiste en navegar entre la enorme oferta existente. En cuanto se contrata, es inmediato (se asiste y se recibe el producto formativo concreto).

Duración de la iniciativa

La formación en sí más el tiempo de asimilación de contenido concreto no será nada elevado, pero sólo será evaluable según a qué solución se sume, ya que no es una solución en sí misma para llevar a cabo una transformación organizacional.

Flexibilidad y adaptación a nuestro contexto

Muy alta, ya que la formación puede realizarse en fechas concretas o a medida, según inversión, aunque realmente debería añadirse a otra iniciativa para evaluar su flexibilidad global.

Versatilidad

Podemos escoger formación en casi cualquier área concreta que queramos y necesitemos.

Oferta/Aceptación en el mercado

Existe muchísima oferta. Se pueden encontrar muchos y muy variados tipos de formaciones que pueden aportarnos distintos conocimientos y prismas para mejorar nuestra adaptabilidad de negocio a muchos niveles. A parte de la variedad de formaciones, hay mucha oferta de compañías ofertando esta miríada de cursos

Estimación de posibilidades de éxito

Al ser una iniciativa que debe añadirse a otra para evaluar su capacidad de éxito global es realmente poco estimable.

Incorporar los servicios de Coaching

“No puedo enseñar nada a nadie. Solo puedo hacerles pensar” -Sócrates

Incorporar los servicios de un nuevo profesional que aporte los conocimientos para acompañarnos en la mejora de nuestra adaptabilidad de negocio es una de las posibilidades más completas que podemos llevar a cabo. Alguien con las habilidades adecuadas que, gracias a sus capacidades (tales como el conocimiento de metodologías y técnicas de adaptabilidad y reducción de riesgo, inteligencia grupal y emocional y el ser líder-sirviente) facilite que encontremos nuestros problemas concretos y a que les apliquemos la solución idónea. Tenemos que valorar que habremos de encontrar a ese alguien adecuado, y que el balance entre inversión y cualidades sea aceptable. Sin olvidarnos que, de nuevo, aún así nosotros deberemos estar involucrados.

Nivel de implicación propia

Parcial, la participación de alguien con poder de decisión es clave es este tipo de iniciativas.

Inversión

Incorporar a uno o varios profesionales con cierta experiencia no es algo tan simple, ya que la necesidad existe en todo el mercado y hay bastante demanda.

Tiempo de arranque

Es considerable, ya que hay que hacer una búsqueda delicada para encontrar a la(s) persona(s) adecuada(s) para incorporar y delegar la responsabilidad del proceso.

Duración de la iniciativa

Tras la adaptación del nuevo profesional a nuestro contexto, la capacidad de aportar resultados dependerá de las variantes de la iniciativa concreta. Teniendo en cuenta la que dispondremos de sus servicios internamente, la suma de iniciativas será de duración elevada.

Flexibilidad y adaptación a nuestro contexto

Muy buena, ya que podemos crear el marco que necesitemos dentro del que nuestro profesional interno actuará.

Versatilidad

De las mejores opciones en este aspecto, es un rol dedicado y con las habilidades específicas necesarias.

Oferta/Aceptación en el mercado

Cada vez son más las organizaciones que optan por esta solución, y hay alta oferta de profesionales, pero menor cantidad que la demanda. Esta excesiva demanda hace que encontrar a alguien con experiencia contrastada sea un reto.

Estimación de posibilidades de éxito

La dedicación de personal preparado y enfocado es una de las opciones más válidas para asegurar resultados reales.

Contratar los servicios de un Consultor Organizacional

Creemos lo que creemos porque entendemos “uno”, por lo tanto debemos entender “dos” porque “uno y uno” hacen dos. Pero olvidamos también que debemos entender el ‘y’ ” -Donella H. Meadows

Contratar los servicios de un grupo de expertos que diseñen un plan personalizado de mejora de nuestra adaptabilidad de negocio conlleva la opción más completa e integral, y la que más se personalizará y adaptará a nuestro contexto concreto. La visión holística de todo un equipo de expertos sobre el proceso de gestión del cambio y de la creación o preparación de equipos de alto rendimiento nos dará el mayor beneficio posible para nuestras iniciativas. La otra cara de la moneda es considerar la inversión, y que obtener grandes beneficios conlleva lógicamente cierto periodo de tiempo. Y de nuestra implicación, como habrá empezado a quedar claro, no nos salvaremos.

Nivel de implicación propia

Parcial, la participación de alguien con poder de decisión es clave es este tipo de iniciativas.

Inversión

Adquirir los servicios de todo un equipo de expertos dedicados que personalicen la experiencia a nuestras necesidades es la inversión más ambiciosa.

Tiempo de arranque

Tras encontrar la compañía adecuada entre la no tan extensa oferta de este tipo de servicio, hay que diseñar el arranque personalizado de la agenda concreta.

Duración de la iniciativa

Una vez personalizada la iniciativa a nuestro contexto, los resultados se irán obteniendo y sumando durante todo el proceso, el cual será adecuado al alcance, pero ésta es la opción más integral, por lo tanto la que más tiempo conlleva.

Flexibilidad y adaptación a nuestro contexto

Podemos diseñar junto al equipo de expertos el marco adecuado en el que conseguir resultados al ritmo que queramos.

Versatilidad

Tendremos un equipo dedicado y con todas las habilidades necesarias.

Oferta/Aceptación

No existe en el mercado una gran cantidad de entidades que nos ofrezcan un servicio integral y personalizado para gestionar el cambio y mejorar la efectividad del rendimiento de nuestros equipos, aunque cada vez son más las organizaciones que buscan este tipo de aproximación a la gestión del cambio.

Estimación de posibilidades de éxito

La disposición de un equipo de expertos con toda la experiencia de una organización dedicada a tal cometido es el mejor modo de asegurarse posibles resultados.

¿Entonces?

Lo más importante es que tomemos la decisión que tomemos, debemos hacerla lo más informados que podamos para escoger lo que más nos convenga para nuestra situación concreta. Porque nadie va a saber mejor que nosotros mismos quienes somos y cómo es nuestra casa. Y porque no existe solución perfecta o sin desventajas, y hay que desconfiar de quien nos asegure tales recetas mágicas.

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Así pues, esperamos que como mínimo, estas pocas palabras hayan podido traer algo de luz al arduo trabajo de tomar una decisión tan importante como estratégicamente diferenciadora respecto a convertirnos en organizaciones más adaptables, competitivas y resistentes.

Como conclusión final, y basándonos objetivamente en los datos, la realidad es que si nos podemos permitir un Consultor Organizacional, dispondremos de todas las características que nos aportan el resto de opciones pero encapsuladas en un producto hecho especialmente para nosotros, siendo la opción más transversal y completa.

Sea cual sea la decisión, asegúrate de disponer de una estrategia con objetivos y planes claros, un desarrollo efectivo de habilidades y una buena planificación de tu implementación. Y ante la duda, intenta acceder a algún tipo de charla, evento o “trial” para tomar una decisión adecuada, o contacta con nosotros que estaremos encantado de asesorarte y ayudarte.

Desde Smoking Brains os animamos a continuar con fuerza en vuestro recorrido del liderazgo en este tiempo retador y apasionante que nos toca disfrutar.

Tabla Resumen Comparativa

Muy baja (1), baja (2), media (3), alta (4), muy alta (5) - Estrellas en vez de números

 

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Nuevo llamado a la acción 

Carlos Sánchez

Written by Carlos Sánchez

Tras más de 12 años trabajando en IT y gestión de calidad en ámbitos de investigación biomédica, se dedica a ayudar a las organizaciones en sus proceso de transformación a través de los valores y prácticas de Lean, Agile, Coaching de Sistemas y Gestión del Cambio. Es Organization and Relationship Systems Coach (ORSC), Kanban Management Professional, Professional Scrum Master y Professional Product Owner.

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