Nuestro blog

La efectividad de los equipos, identifica tus oportunidades de mejora

Mar 2, 2018 10:00:00 AM / by Manuel Martín

Cuando hablamos de la efectividad de un equipo de trabajo, muchas veces no está claro de qué estamos hablando realmente. Y otras tantas, además, confundimos efectividad con eficiencia, intercambiando las palabras indistintamente presuponiendo tal vez que, como son parecidas, quizás signifiquen lo mismo o algo similar. En este artículo queremos hablar de equipos altamente efectivos y más concretamente de cómo, en estos equipos, podemos identificar oportunidades que nos ayuden a mejorar para ser más productivos.

 

Training de Retrospectivas

 

Antes de entrar en materia, ¿sabemos cuál es la diferencia entre un equipo efectivo de trabajo y un equipo eficaz? Si buscamos en la RAE estas dos palabras obtenemos lo siguiente:

eficiencia
del lat. efficientia.
1. f. Capacidad de disponer de alguien o de algo para conseguir un efecto determinado.

efectividad
de efectivo e -idad.
1. f. Capacidad de lograr el efecto que se desea o se espera.
2. f. Realidad, validez. El documento necesita la firma del director para su efectividad.

Así pues, hablar de eficiencia es hablar de cómo se hacen las cosas y podríamos reformularlo como “hacer bien las cosas” y efectividad no sólo incluye cómo se hacen las cosas sino, además, qué cosas se hacen, lo que vendría a ser “hacer bien las cosas correctas”. Como último matiz, si nos quedamos en el terreno lingüístico y, por si queda alguna duda, eficacia, que no ha aparecido hasta ahora, es sinónimo de efectividad ;)

Características

Jugando con las definiciones, entendemos que un equipo efectivo es aquel que hace bien lo que tiene que hacer. Y esto que parece tan obvio no siempre sucede. Usando nuestra experiencia y el sentido común, podemos intuir cual es la diferencia entre un grupo de trabajo y un equipo y entre un equipo y uno altamente efectivo. Porque, si tuviésemos que pensar en un ejemplo ¿Cuál nos viene a la mente? ¿Quizás alguno deportivo? ¿Uno en el que hayamos trabajado? ¿Nuestro actual? Sea como sea, un equipo efectivo reúne una serie de características, algunas de las cuales son:

cuote-equipo-efectivo

Tiene un objetivo común. Y todos los integrantes, además, lo comparten y trabajan conjuntamente para alcanzarlo. En un equipo de fútbol, por ejemplo, el objetivo es ganar el partido y no importa si uno hace de portero, otro de defensa y otro de delantero, todos van a ganar el partido.

Entrega lo que en cada momento se ajusta al cliente. Se realiza el trabajo correcto de la manera correcta, priorizando lo más importante en cada momento. No se trata de hacer lo que el equipo quiere sino aquello que es prioritario y que entrega más valor en cada momento.

Es ágil para adaptarse a los cambios. Los cambios suceden y se han de tener en cuenta, un equipo efectivo se adapta a ellos para seguir entregando siempre el máximo valor. Manteniendo el objetivo común en mente, es capaz de adaptarse, sea cual sea el cambio que suceda, para seguir enfocándose en el objetivo.

Gestiona los conflictos de manera positiva. Es indiscutible que en toda relación humana se generan conflictos. Un equipo efectivo gestiona estas situaciones de forma productiva, aprovechando al máximo la diversidad de los integrantes. El conflicto, en realidad, es algo positivo, que ayuda al crecimiento y a aprovechar todos los puntos de vista.

Aprende constantemente. El contexto cambia, los requerimientos cambian, los procesos cambian y el equipo es capaz de aprender con cada cambio y de mejorar. No únicamente se adapta sino que aprende para ser más productivo.

Efectividad de los equipos: Aprendizaje y productividad

Es este último punto mencionado, el aprendizaje constante, quizás el más importante de todas las características que podemos mencionar sobre el trabajo efectivo. Si una de las frases más conocidas de la saga de Star Wars es “el miedo lleva a la ira, la ira lleva al odio, el odio lleva al sufrimiento…” también podríamos adoptar otro mantra, enfocado en este punto y más del estilo “la experiencia lleva al aprendizaje, el aprendizaje lleva a la mejora, la mejora lleva a ser más productivos…”.

Pero, por más que nos repitamos ese frase, ¿cómo identificamos estas oportunidades de mejora que nos pueden ayudar a ser más productivos?

Hemos de tener claro que todo es mejorable, tanto a nivel individual como a nivel de grupo. Todo suma. Y es interesante entender cómo a través de pequeños cambios (Kaizen) se pueden alcanzar mejores resultados que intentando cambiar muchas cosas a la vez.

Para mejorar en algún aspecto, ya sea a nivel personal o a nivel de grupo lo primero que debemos saber es en que punto nos encontramos ahora. Difícilmente sabremos si hemos mejorado algo si no somos capaces de medir el impacto de nuestras acciones. ¿Todo es medible? Todo es medible de alguna manera. Quizás en algunos casos tengamos números claros en los que basarnos, y quizás en otros tengamos datos algo más subjetivos, no obstante, serán igualmente datos que nos pueden ayudar.

Una vez sepamos dónde queremos mejorar y qué vamos a probar para intentarlo, debemos saber como esa acción que se nos ha ocurrido va a impactar en nuestro rendimiento actual. Puede ser una suposición, puede ser un cálculo, puede ser instinto… Pero hemos de ser capaces de intentar predecir que queremos conseguir al aplicar un cambio en nuestra forma de trabajar.

Tercero, una vez aplicado el cambio, el proceso de aprendizaje continua, ¿cómo ha afectado este cambio realmente? ¿Lo ha hecho como esperábamos? ¿Hemos realmente mejorado? ¿Por qué? ¿Qué ha sucedido?

aprendizaje como parte de la mejora continua de equipos

¿Cómo sé cuándo y qué mejorar?

Identificar las oportunidades de mejora puede ser complicado si no estamos acostumbrados a trabajar con procesos de mejora continua. En ese caso, es bueno incorporar ciertas rutinas que nos obliguen a pararnos por un momento y a pensar si estamos trabajando de la manera más productiva posible o no. Estos momentos de reflexión, en un entorno agile basado en ciclos de Demming o PDCA, se acostumbra a llamar retrospectivas.

Una retrospectiva es una sesión que el equipo realiza al final de una iteración para analizar que ha sucedido durante esa iteración y que se podría probar para que la siguiente fuera más fluida. En este artículo explicamos cuáles son las claves para que este tipo de sesiones sean más efectivas.

Las retrospectivas, igualmente, no son el único espacio para analizar nuestro proceso y nuestro rendimiento. Cuantos más ciclos de feedback tengamos interiorizados, más oportunidades tendremos para pararnos y reflexionar acerca de qué y cómo lo estamos haciendo, tanto a nivel individual como de equipo.

Otro punto importante a tener en cuenta es la diversidad del grupo. Trabajar en equipo significa aprovechar eficientemente el potencial de todos los integrantes para alcanzar el objetivo común. Muchas veces no somos capaces de ver, por nosotros mismos, qué más podríamos aportar o qué deberíamos cambiar con el fin de mejorar. Es interesante en este punto escuchar todas las voces.

Y recordemos, estamos en un equipo altamente efectivo. Ser más efectivos individualmente no garantiza la efectividad de los equipos. Podemos mejorar en nuestro trabajo pero, como miembros de un equipo, hemos de intentar que el resto de nuestros compañeros mejoren también y mejore el conjunto.

Enlazando con el primer punto de este artículo podemos ver la importancia de tener un objetivo común que sirva de guía por encima de las individualidades.

El mejor equipo en el que has trabajado

Para terminar, piensa cuál ha sido (o cuál es) el mejor en el que has trabajado. ¿Qué características tenía? ¿Cómo os comunicabais? ¿Qué hacíais cuando había conflicto? ¿Cómo era el trabajo con tus compañeros? ¿Qué te gustaría recuperar de éste? Y, a día de hoy y, viéndolo en perspectiva si estamos hablando de un equipo pasado, si pudieses volver atrás, ¿qué podrías hacer tú para mejorar ese equipo?

 

Training de Retrospectivas

 

Topics: aprendizaje, efectividad, equipos efectivos, mejora continua, productividad

Manuel Martín

Written by Manuel Martín

Con una trayectoria de más de 15 años ha podido ha podido experimentar, practicar y conjuntar dos de sus pasiones la filosofía Agile y el desarrollo de software. Cuenta con certificaciones como Scrum Master y Scrum Product Owner por la Scrum Alliance, con lo que ha ayudado a diversos proyectos y empresas a lograr sus metas.

Recent Posts